martes, 1 de marzo de 2011

Conciertos de El Desván del Duende 2011



             
             Manos a la obra. Ya quedan atrás aquellos días de  inicio de año. Aunque el país se muestre como montaña rusa nosotros empezamos a calentar motores, con el disquito nuevo en la calle.

                Este año va a ser importante y decisivo para nuestra carrera. Confiamos en los proyectos que tenemos en mente y que pueden llegar muy lejos con la ayuda de todos. A los que les guste el Desván del Duende, les invito a que asistan a alguno de los conciertos que ya se encuentran confirmados. Son los siguientes:


Más información en la página web  www.eldesvandelduende.com


viernes, 18 de febrero de 2011

La casita de Hervás

Aquí es donde desconecto últimamente... además en compañía de mi familia. No se puede pedir más, ¿verdad?
Gracias, hermano, por hacer de tu sueño una realidad e involucrarnos.
Espero que os guste !!

lunes, 14 de febrero de 2011

No te dejaré

               
          Hay un lugar en la Tierra en el que yo fui plenamente feliz. Lo conocí, por suerte, antes de que todo se derrumbara. A ese lugar he de agradecerle gran parte de mi forma de ser y de mis ideales. Hoy soñé con aquel paraíso y me envolvió mágicamente en una anterior etapa de mi vida. Recuerdo que allí viví los únicos momentos de mi existencia de felicidad total, plena y sincera. Es un estado de armonía contigo mismo y con lo que te rodea,  un hermoso y Pacífico valle encantado que te hincha de calma. 
          Hoy desperté envuelto en lágrimas, con el corazón acelerado y la cabeza floja. De nuevo, por unos instantes, volví a aquel lugar y reconocí a sus habitantes, a su director de orquesta y a sus seguidores. No tengo ni tendré modo alguno de agradecer tanto en los años que me queden de vida.
          Quizás yo tardé en reconocer aquel lugar como lo que era: una escuela de vida, pero mi madre no necesitó más que verme volver de allí por vez primera para saber que aquello cambiaría para siempre mi existencia. Ahora, sin ti, Mamá, te envío esta canción que nace de aquel paraíso y que anoche soñé tocar con la guitarra como nunca antes lo había hecho.

   Quién pudiera agarrarte del brazo y susurrarte al oído: Mamá, ¡cómo te quiero y extraño cada día de mi vida! Nunca te dejaré ir. No te dejaré.





P.d.: La autora de la canción, Almudena, añade a su disco Aire esta aclaración expresamente: "Estas canciones no están sujetas a derechos de autor: se canta al Aire y el Aire gobierna los cantos, gratis los difunde, sin cobrar los multiplica. Por tanto no sólo se permite, sino que se ruega, la difusión de estas canciones y del espíritu que las anima".

lunes, 7 de febrero de 2011

¿Esto es amor?

     
          Es de estas veces en las que no sabes por qué haces algo. No pensé que una entrada en el blog pudiera resumirse con un vídeo colgado en el yutú. Hoy ha sido un extraño día lleno de sensaciones y de recuerdos; de kilómetros en la espalda y deseos de futuro; de manos apretadas y lágrimas compartidas; de ferias del 62 y ducatis del 65; de mujeres al volante y frases del cura; de guitarras nuevas y registros de habitaciones.
         El porqué de este vídeo se esconde entre los rincones de la historia de mi vida, en lo que inconscientemente mi alma escuchó durante años. Son acordes mágicos, guiados por una voz tremendamente equilibrada y poderosa, un hombre bien envejecido. Hoy, de nuevo, esta endiablada canción me pone los pelos de punta.

          Sé que quien lea esto no entenderá absolutamente nada, y, precisamente, eso es lo que hará que el post cobre sentido.
          Ante el vacío, rajo mis vestiduras y dejo caer mi cuerpo hacia atrás, desciendo y cierro los ojos...


viernes, 28 de enero de 2011

Entrevista a Jorge Solana

         
          Os dejo la entrevista que hace pocos meses me hizo mi compañero y amigo José Manuel Díez (http://josemanueldiez.blogspot.com/)  y  está  publicada  en  el  blog  del  desván  del  duende  (increíble pero cierto http://desvanerosdeldesvan.blogspot.com/).


ENTREVISTA A JORGE SOLANA __ Septiembre 2010

- Hola Jorge, ¿Por qué la guitarra y no otro instrumento?

     La primera guitarra que llegó a mis manos estaba llena de polvo y arrinconada en la casa en la que crecí de Cáceres, era de mi abuelo o la compraron con parte de la herencia que dejó, no recuerdo bien. Con ella, en los campamentos de verano empecé a descubrir la satisfacción de hacer sonar un instrumento y acompañarlo con una voz. De ahí a escribir canciones sólo fue un paso que supongo era inevitable.



- Defínete con tres caracteres que creas aportar al grupo.

Sinceridad, sencillez y compromiso.



- ¿En qué lugar, si te dieran a elegir, te gustaría tocar un concierto?

Siempre hablé de dar un concierto con mucho público en la plaza mayor de mi ciudad, Cáceres, pero tengo la gran suerte de haber cumplido ese sueño; así es que, he de ir más allá... Me gustaría, a día de hoy, por ejemplo, coger un vuelo a Haití y organizar algún espectáculo allí intentando sacarles una sonrisa o haciéndoles pasar un rato agradable...



- ¿De vuestras canciones, cuál o cuáles destacarías?

"Macetas de colores" por lo que significa en la historia del grupo. Yo le tengo mucho cariño a "Solo en la calle", un tema que compuse hace ya más de una década, cuando comenzaba con este cuento aún sin final escrito.



- Recomiéndame una ciudad, una comida y una película.

Siena, Bacalao a la dorada y "Bailar en la oscuridad".



- ¿Qué te dice la gente cuando bajas del escenario?

Normalmente la gente, con una sonrisa, suele felicitarme. No doy mucha importancia a lo que la gente dice justo después del concierto, suelen dejarse llevar por el entusiamo o la decepción (jajajjaja) del momento...



- ¿Qué crees que tiene El desván del duende que no tengan otros grupos?

Ummmm, caradura, compromiso desordenado y ganas de aventuras. No sé, somos de aquella manera y no conozco a mucha gente que haga las cosas como nosotros.



- Dime un artista al que admires y otro al que no soportes.

Admiro a muchos: desde Chico Ocaña o Lichis hasta Joe Satriani o Klaus Meine. Pero la lista sería insoportable si añadimos escritores, escultores, pintores... Los artistas que no me gustan simplemente los ignoro.



- ¿Tienes alguna manía antes de tocar?

Manía concreta, ninguna. Suelo estar muy concentrado.



- Dime una palabra con la que definirías a cada uno de tus compañeros.

Lupe es un pajarillo, Carlos una lagartija, Antonio un mastín, Miguel un atún y Jose un toro.



- ¿Qué es peor para un artista, la crisis económica o la crisis creativa?

Sin duda, la creativa.



- ¿Qué le dirías a vuestros seguidores desde esta entrevista?

Gracias por darnos su tiempo. También me gustaría decirles que las cosas las hacemos por nosotros mismos, que no componemos ni escribimos para que a la gente le guste.



- Recomiéndame un libro, un disco y una canción.

"Amok" de Stefan Zweig, "El dorado" de Revólver y "Contamíname" de Pedro Guerra



- ¿Cómo imaginas al grupo dentro de diez años?

Con 5 discos, con otros proyectos paralelos, con más arrugas, con más experiencia y espero que con más liquidez... Sea como sea, felices. De todos modos no me imagino ni a mí mismo mañana.



- Y, para terminar, ¿Hay alguna anécdota o algún secretillo del grupo que quieras compartir?

Por ejemplo, algo que me toca a mí directamente. La canción "El duende Manué", incluida en el primer disco, tiene ese nombre debido a la saga de Manolos de mi familia; esto es, mi padre, mi hermano y su hijo, mi sobrino. Aunque la historia no tiene nada que ver con ellos, el nombre me ha acompañado toda mi vida. Por otra parte, en esa misma canción se incluye una frase que mi madre usaba muy a menudo: el "mira que te he dicho..."


 

viernes, 21 de enero de 2011

Robo

          Yo sólo quería hacerle un regalo a mi chica. Tampoco es tan disparatada empresa, entro, busco algo y me lo llevo con esa desvergüenza que a menudo me rodea.
Aquel centro comercial tenía varias plantas, se palpaba el ambiente de rebajas y la ropa en el suelo formaba una bonita performance contemporánea.
          No veía nada interesante. De repente, paseando por el tercer piso de aquel coloso de las compras vi una estantería rebosante de zapatos de mujer. Eran preciosos, parecían sacados de uno de esos cuentos ifantiles modernos. ¡Era el regalo perfecto!
Ahora llegaba la parte complicada: no tenía dinero y estaba dispuesto a robar un par, a llevármelos por la patilla. Di varias vueltas y  no me decidía. Pasados unos momentos, sobre un mostrador, vi un paquete. Parecía, sin duda, un par de zapatos. Estaban envueltos en papel como si alguien ya los hubiera pagado y dejado allí unos instantes.
     -¡Ésta es mi oportunidad! ¿Qué tengo que perder?- Me dije 
          Me apresuré hasta hacerme con ellos y, disimulando, me retiré poco a poco con el paquete bajo el brazo, hasta que alcancé las escaleras mecánicas de descenso. Realmente ni siquiera sabía si me gustarían, si era el número que buscaba o si, verdaderamente, estaban ya pasados por caja.
Llegué hasta el garaje. Abrí el maletero y los guardé. Por fin había pasado el peligro.
          Dejé reposar la espalda sobre la puerta de mi Fiat. A los pocos minutos, ya más calmado y cuando me disponía a abrir el paquete para destapar su contenido, vi aproximarse a un vigilante de seguridad. Se me acercó y farfulló:
-Chico, te hemos seguido con las cámaras desde que entraste. No es tuyo el paquete. Venga, devuélvelo.
          Yo respondí con total frialdad mientras sacaba del maletero el objeto del delito: 
- Bueno, ehhhh, no sé ni si me gustan los zapatos, ni siquiera los vi antes de cogerlos; pero puedo ir a por dinero y pagarlos, ¿no? Prefiero eso antes que liarme con denuncias.
          Aquel vigilante sonriendo contestó:
-¿Zapatos? Anda, dámelo y lárgate. 
          Me arrebató aquel bulto de las manos y se dio media vuelta. Yo no entendía nada de nada.

           ¿Qué diablos contenía, entonces, el paquete?



jueves, 13 de enero de 2011

Las 100 mejores películas de la historia



           El que me conoce sabe que disfruto del cine y que es un vicio confesable dentro de mi tiempo libre. Hace ya unos meses me fijé en una lista de corte holibudiense que fue elaborada, según tengo entendido, por expertos y crítcos de cine americanos. A menudo intento ver aquellas pelis muy famosas y que aún no se cruzaron en mi camino. Pero,  ¿dónde están y cuáles son las demás?
La revista Times hizo pública también una relación sorprendente de 100 filmes. De ellas, al menos la mitad, son todavía desconocidas para mí. Yo que creía haber visto mucho cine, no he descubierto aún, según los creadores de esta lista, el de verdad.
          
           De nuevo llego a la misma conclusión que en otros asuntos artísticos: domina la subjetividad.

           Aquí os adjunto lo comentado.

LISTA I. Según el American Film Institute
                                                                                                                                                                  

LISTA II. Según la revista Times

Revista Times

Aquí la lista del Times en castellano http://www.taringa.net/posts/info/8733508/Las-100-Mejores-peliculas_-segun-la-revista-Time_.html
Las 100 mejores películas, según Time 
Esta es la lista de las 100 mejores películas según la revista Time. Es una traducción de la original aparecida en Time y no está ordenada según ningún criterio de calidad o preferencia, de modo que el primer título no es "el mejor", sino que repite el orden aparecido en inglés (por orden alfabético). 

1. Aguirre, la ira de Dios (Werner Herzog, 1972) 
2. Trilogía de Apu (Satyajit Ray, 1955-59) 
3. La pícara puritana (Leo McCarey, 1937) 
4. Baby face (Alfred Green, 1933) 
5. Asalto Frustrado (Jean-Luc Godard, 1964) 
6. Barry Lyndon (Stanley Kubrick, 1975) 
7. Berlin Alexanderplatz (R.W. Fassbinder, 1980) 
8. Blade Runner (Ridley Scott, 1982) 
9. Bonnie and Clyde (Arthur Penn, 1967) 
10. Brazil (Terry Gilliam, 1985) 
11. La novia de Frankenstein (James Whale, 1935) 
12. La dama de las camelias (George Cukor, 1936) 
13. Casablanca (Michael Curtiz, 1942) 
14. Charada (Stanley Donen, 1963) 
15. Sombras en el Paraíso (Marcel Carné, 1945) 
16. Barrio Chino (Roman Polanski, 1975) 
17. Chungking Express (Wong Kar-wai, 1994) 
18. El Ciudadano (Orson Welles, 1941) 
19. Luces de la ciudad (Charles Chaplin, 1931) 
20. Ciudad de Dios (Fernanando Meirelles, 2002) 
21. Trenes rigurosamente vigilados (Jiri Menzel, 1966) 
22. El crimen del señor Lange (Jean Renoir, 1936) 
23. Y el mundo marcha... (King Vidor, 1928) 
24. La noche americana (François Truffaut, 1973) 
25. El decálogo (Krysztof Kieslowsky, 1989) 
26. Detour (Edgar G. Ulmer, 1945) 
27. El discreto encanto de la burguesía (Luis Buñuel, 1972) 
28. Desengaño (William Wyler, 1936) 
29. Pacto de sangre (Billy Wilder, 1944) 
30. Doctor Insólito (Stanley Kubrick, 1964) 
31. Drunken Master II (Jackie Chan, 1994) 
32. E.T., el extraterrestre (Steven Spielberg, 1982) 
33. 8 y 1/2 (Federico Fellini, 1963) 
34. Los 400 golpes (François Truffaut, 1959) 
35. Adiós, mi concubina (Zhang Yimou, 1993) 
36. Buscando a Nemo (Andrew Stanton, 1993) 
37. La mosca (David Cronenberg, 1986) 
38. El Padrino (I y II) (Francis Ford Coppola, 1972-1974) 
39. El bueno, el malo y el feo (Sergio Leone, 1966) 
40. Buenos Muchachos (Martin Scorsese, 1990) 
41. Anochecer de un día agitado (Richard Lester, 1964) 
42. Ayuno de amor (Howard Hawks, 1940) 
43. Vivir (Akira Kurosawa, 1952) 
44. En un lugar solitario (Nicholas Ray, 1950) 
45. La invasión de los usurpadores de cuerpos (Don Siegel, 1956) 
46. It's a Gift (Norman Z. McLeod, 1934) 
47. ¡Qué bello es vivir! (Frank Capra, 1946) 
48. Kandahar (Mohsen Makhmalbaf, 2002) 
49. Los ocho sentenciados (Robert Hamer, 1949) 
50. King Kong (1933, Ernst Schoesdak y Merian C. Cooper) 
51. Las tres noches de Eva (Preston Sturges, 1941) 
52. El último comando (Josef Von Sternberg, 1928) 
53. Lawrence de Arabia (David Lean, 1962) 
54. Léolo (Jean-Claude Lozon, 1992) 
55. El Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001-2003) 
56. El hombre de la cámara (Dziga Vertov, 1929) 
57. El embajador del miedo (John Frankenheimer, 1962) 
58. La rueda de la fortuna (Vincente Minelli, 1944) 
59. Metrópolis (Fritz Lang, 1927) 
60. De paseo a la muerte (Joel y Ethan Coen, 1990) 
61. Mi tío de América (Alain Resnais, 1980) 
62. Mouchette (Robert Bresson, 1967) 
63. Nayakan (Mani Ratman, 1987) 
64. Ninotchka (Ernst Lubitsch, 1939) 
65. Tuyo es mi corazón (Alfred Hitchcock, 1946) 
66. Olympia (Leni Riefenstahl, 1938) 
67. Nido de ratas (Elia Kazan, 1954) 
68. Érase una vez en el Oeste (Sergio Leone, 1968) 
69. Retorno al pasado (Jacques Tourneur, 1947) 
70. Persona (Ingmar Bergman, 1966) 
71. Pinocho (Ben Sharpsteen, 1938) 
72. Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960) 
73. Tiempos Violentos (Quentin Tarantino, 1994) 
74. La Rosa Púrpura de El Cairo (Woody Allen, 1985) 
75. Pyaasa (Guru Dutt, 1957) 
76. Toro salvaje (Martin Scorsese, 1980) 
77. La lista de Schindler (Steven Spielberg, 1993) 
78. Más corazón que odio (John Ford, 1956) 
79. Sherlock Jr. (Buster Keaton, 1924) 
80. El bazar de las sorpresas (Ernst Lubitsch, 1940) 
81. Cantando bajo la lluvia (Stanley Donen, 1952) 
82. El detective cantante (Jon Amiel, 1986) 
83. Sonrisas de una noche de verano (Ingmar Bergman, 1956) 
84. Una Eva y dos Adanes (Billy Wilder, 1959) 
85. La Guerra de las Galaxias (George Lucas, 1977) 
86. Un tranvía llamado Deseo (Elia Kazan, 1951) 
87. Amanece (F.W. Murnau, 1927) 
88. El dulce aroma del éxito (Alexander Mackendrick, 1957) 
89. Swing Time (George Stevens, 1936) 
90. Hable con ella (Pedro Almodóvar, 2002) 
91. Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976) 
92. Historia de Tokyo (Yasujiro Ozu, 1953) 
93. A touch of Zen (King Hu, 1971) 
94. Cuentos de la luna pálida (Kenji Mizoguchi, 1953) 
95. La mirada de Ulises (Theo Angelopoulos, 1995) 
96. Umberto D (Vittorio De Sica, 1952) 
97. Los imperdonables (Clint Eastwood, 1992) 
98. Al rojo vivo (Raoul Walsh, 1949) 
99. Las alas del deseo (Wim Wenders, 1987) 
100. Yojimbo (Akira Kurosawa, 1961) 

Fuente: http://axxon.com.ar/not/150/c-1500198.htm


¡ Veremos cuáles son las mejores películas de 2013 !

domingo, 9 de enero de 2011

Ya estás marchándote de aquí

     
      Era un cómico bastante gracioso, subido a una pequeña tarima parodiaba parte del conflicto y se dejaba llevar, convirtiendo aquello en una crítica dura pero humorística. Con una musiquilla de fondo, actuaba representando a todos los personajes de su espectáculo, al estilo Monty Python, aunque sumido en una escalofriante soledad. Yo me encontraba en representación de mi grupo. También estaban allí todos los componentes de otra banda más famosilla española, que, casualmente, no hacía mucho, habían tocado en Badajoz.
Aún sin terminar aquel controvertido espectáculo llegó un político, y al instante advertí cómo este otro grupo al completo se marchaba. Aquel político se abalanzó inmediatamente hacia mí y en tono autoritario dijo:

- Ya estás marchándote de aquí. Habéis venido desde muy lejos para actuar, no la jodas ahora. Este bufón idiota nos está dejando en ridículo y eso no lo permitiremos, si permaneces viendo su penoso show ya puedes decirle a tus compañeros que hagan las maletas.

- ¿Quién eres? -Pregunté- Este hombre es un actor, un cómico, una persona que se gana la vida haciendo reir a los demás. No tiene malicia alguna, es una obra de teatro, una parodia, ¿no lo entiende? Precisamente si no actuaran como ahora usted demuestra quizás el enfrentamiento no habría llegado hasta hoy.

      El político desapareció. Se percató de que yo me mantuve hasta el final en aquel lugar.
Busqué un aseo para liberar mi vejiga y mientras orinaba pensaba en cómo le diría al grupo que por mi culpa no tendríamos concierto. En ese instante, un sonido estremecedor me inundó; el ruido fue rápidamente insoportable, vi un destello luminoso por el ventanal y descubrí un enorme artefacto dirigiéndose directamente hacia donde yo me encontraba.
Aquel explosivo cayó a apenas unos metros. Destrozó parte del edificio e hizo que la tierra temblara.  Salí corriendo. En la calle gobernaba el caos, la sangre y el llanto de los afectados.
Israel había bombardeado nuevamente Palestina.

Yo he despertado. Por suerte, para mí, era tan sólo un extrañísimo sueño.



Foto de infanciahoy.com

lunes, 27 de diciembre de 2010

Pesadilla en Navidad


-Joder, Jorge, cómo sube esto, ¿no?- Pensé al darle un trago a mi primera copa.

      Di otro sorbo y continué con la fiesta. Pasaron unos minutos, no había llegado aún ni media noche, y tan sólo llevaba fuera de casa una hora, pero yo ya estaba pensando en volver y acostarme. Empecé a dudar de mi capacidad para echar unos tragos. Hombre, no suelo beber mucho, pero hasta el punto de que un único gintonic me tumbara, no me hacía mucha gracia.

      Dije a mis amigos lo mal que me había sentado aquel preparado y salí del pub. Paso a paso me di cuenta de que iba tambaleándome, cual borracho a las 7 de la mañana. Me agarraba con las dos manos en las paredes. Resoplaba. Me escondía de la gente para que no pudieran verme en ese estado. Estaba a punto de caerme al suelo. ¡Menuda pinta llevaba en Navidad!.
Alcancé la calle de la Iglesia de Fátima, que es oscura, por suerte, y agarré un árbol con todas mis fuerzas. Allí vomité por primera vez aquella noche.

       -Jorge, esto se complica, no vuelvo a beber ginebra en mi vida, ¡lo juro!- Seguía diciéndome a mí mismo

      Tras una vuelta a casa insoportable y sinuosa, llegué al portal. Allí de nuevo abrí mi boca y mi cuerpo devolvió. Jamás una única copa me había hecho tanto daño.
-¡Qué vergüenza! Voy bien mamado. Espero que mi padre, que estará durmiendo, no advierta este cuadro- Pensé

      Por fin, entré en casa. A oscuras, mi cabeza daba vueltas. Conseguí echarme sobre mi cama. Un helicóptero gobernaba aquel techo de colores. Tenía sensaciones alucinógenas. ¡Guauuuu!
Vomité parte de la cama y el suelo. Un rato después, volví a vomitar.

- ¡Dios, ni una shandy la próxima vez! -Me dije

      Fregona en mano y con los ojos cerrados conseguí recoger aquel pastel estrellado en las baldosas de la habitación. Sudores fríos me atacaban. Quería morirme. Desperté aún con la frente empapada.

      Sonó el teléfono. Era mi hermana, me hizo saber que todos los que habían devorado aquellas malditas ostras en la comida de Navidad  llevaban dos días enfermos por intoxicación. Después me preguntó:

-¿Tú comiste alguna, Jorge?



miércoles, 22 de diciembre de 2010

Viviendo un bolo con El Desván del duende



       Aquí llega mi regalo de navidad. El Desván y yo, yo y El Desván ¿Qué otra cosa pensabas que sería? Desde hace ya bastantes años dedico mi vida con ilusión a este proyecto musical. Me lleno de orgullo cuando echo la vista atrás y veo todo aquello por lo que ya hemos pasado, no cambiaría por nada ninguna de esas experiencias.

       Ahora tendremos unos días de descanso, lo justo y necesario como para estar con la familia, a la que extraño mucho cuando llega el verano, grabamos o nos encontramos de promoción.
        
      Con nosotros, la Navidad: alegría para unos y mezcla de añoranza y resignación para otros. ¡Vaya tela!
¡Que se levanten los muertos y se sienten en las engalanadas mesas con su gente de siempre!


P.d.:El vídeo corresponde al concierto del Desván del duende en Zafra en el mes de Septiembre de 2010





lunes, 13 de diciembre de 2010

Sueño que dormido se escribe, no se olvida

                

               No quería salir de casa, simplemente, no me apetecía; sin embargo, algo dentro de mí me empujaba a la oscuridad de la calle. No perdí tiempo en vestirme y salí con los pantalones verdes del Womad que compré en Cáceres hace al menos un lustro, crucé una avenida y llegué directamente a un descampado en el que ya se apreciaba el trajín de la gente en un día tan señalado como ese. Allí mismo, un amigo con el que no me hablo desde hace años y del que he escuchado que hasta estuvo perseguido y amenazado por matones, se encargaba de una barra sirviendo, mediante jarras, cerveza o calimocho a quien con un vaso se arrimaba.
               La gente iba de un lado para otro, mientras yo seguía con mis pintas hacia el centro del bullicio. Subí unas escaleras de piedras, similares a las del foro de los balbos, hasta llegar a una terraza desde la que se gobernaba el horizonte: en la playa cada persona portaba una tea brillante y a lo lejos, sobre el agua y rodeados de oscuridad, tres fuegos decoraban un pequeño escenario.
Bromeamos con la Caballé, si se cayó del teatro de Mérida, aquí se hundirá en el fondo del mar... Llegaron mis amigos Luis y David de la Osa, alegrándose de verme, últimamente no coincidimos mucho y no se esperaban que yo hoy saliera de casa.
              
              Pasa un rato sin pena, gloria  ni espectáculo. Cuando lo creemos oportuno nos vamos, bajando las escaleras de piedra. Yo quiero volver a casa pero aún no lo he dicho porque sé, seguro, que se enfadarán conmigo. De nuevo en el descampado de abajo la gente rellena sus vasos, pierdo a Luis mientras David saca una baraja muy desgastada, tiene que acudir, supongo, a algún campeonato y lleva unos naipes de pena, ¡ por dios ! Me acuerdo entonces y saco de mi bolsillo unas cartas, sin estrenar, relucientes, que le entrego sin esperar ni un gracias a cambio, con toda la ilusión de poder servirle de algo.
              Le digo, por fin. que me voy ya a dormir, y él, sintiendo en su mano el plastiquito que envuelve su baraja nueva, no se atreve a responderme como siempre aquello de quédate un rato más, Topo; así es que me deja marchar sin decir absolutamente nada, entre la muchedumbre, como si no fuéramos a volver a vernos nunca jamás.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Carrillada a lo Manolo

          Aquí ando esperando a que llegue el momento de sacar la comida de la olla. Plato nuevo, inexplorado antes en mi cocina, con olor a seco de jerez y sofrito mediterráneo.
          Hoy me la juego (porque soy muy arriesgado) con una carrillada de cerdo en salsa, receta de mi padre que meticulosamente me explicó hace un par de días. Es importante recordar que si resulta agradable y sorprende el guiso, se puede repetir la obra pero esta vez con una carrillada ibérica, de cochinillo o, lo que sería de concurso, con osobuco...

           Gracias Papá, las lentejas, a las que aludí ya antes en Blogrópila y que aprendí de ti, fueron el comienzo de un largo (espero) repertorio de sabias y exquisitas recetas que me hacen sentirme también más cerca de ti...



Carrillada de cerdo en salsa

Haz un sofrito con aceite, pimiento, ajo y cebolla en una olla.
Por otro lado salpimenta la carrilada y enharínala, pásala a una sartén y dale un golpe de fritura por ambos lados. Lleva la carne a la olla con el sofrito (este sofrito ya llevará un rato) y tras unos minutos añade medio vaso de vino de jerez (o blanco de mesa), una pastilla de caldo de carne y agua hasta cubrir. También se puede añadir apio y zanahoria.
Déjalo 90 minutos.
Aparta la carne y bate la salsa -o pásala por un pasapuré-. Esta salsa ya batida puedes presentarla aparte o sobre la misma carne.
Acompaña con papas fritas, boniato o, como yo, con arroz.

Comentaré el veredecito.
¡Que aproveche!